“Pasar la infancia en un club da identidad y hacen algo que les gusta”
Racing comenzó los entrenamientos de sus divisiones formativas, de cara a los torneos de divisiones formativas de la Liga Lapridense de Fútbol. MODO PEDAL dialogó con Jonathan Araya y Gustavo Rivarola sobre cómo es la preparación albiceleste y la preponderancia de los profesores en esta etapa para los juveniles.
“Los chicos escuchan”
“Pingu” Araya hace mucho tiempo que recorre el predio de la calle Colón y es parte de su vida. “Comienza un nuevo año y hay nuevos desafíos”, dice.
“Las expectativas son las de siempre: tratar de poder tener una buena matrícula en todas las categorías, tratar de ser competitivos, que los chicos sigan creciendo y aprendiendo, y los que están en la última etapa de formativas puedan llegar al plantel superior”, señala.
Con respecto a cómo se trabaja en la pretemporada, el profesor apunta que “en las categorías más chicas es una adaptación muy básica, es volver a moverse después de estar en pausa y volver al ritmo de los entrenamientos; no se trabaja lo físico específicamente sino que se hacen trabajos con pelota. En Sexta y Quinta sí se hace una base física un poco más exigente para estar preparados para el resto del año y a la vez ir planificando la forma de juego”.
En esta etapa de formación el profe “tiene como rol principal el acompañamiento. Estar atentos, es enseñarles a que aprendan los futbolístico y también estar en la cuestión personal. Es un combo, el fútbol es la excusa, una herramienta para llegarles y que desde otros lados cuesta”, menciona.
Al respecto, “Pingu” Araya rescata la importancia que tiene el deporte “para poder llegarles un poquito más a los chicos”.
“Los chicos escuchan. Tenemos la suerte de que no vienen obligados sino que lo hacen porque les gusta. Todos quieren jugar entonces se les pone como “condición” estos aspectos para que se sientan parte y tengan responsabilidad”, concluyó.
“El momento justo” “Me gusta trabajar con las divisiones formativas. Las inferiores es algo que me marcó mucho y la idea es estar uno o dos años y ahí sí ya retirarme definitivamente. Estoy contento porque tanto Jona (Araya) como Román (Pizarro) trabajan muy bien y yo me sumo a lo que ellos venían haciendo. Ser campeón no es un objetivo, la idea es que lleguen preparados para llegar a la Primera y que la gente los pueda disfrutar”, marca Gustavo Rivarola sobre su incorporación al equipo de trabajo de Racing.
“Costó al principio pero estoy contento y feliz por hacer algo que me gusta tanto y que hice durante tanto tiempo”, menciona.
Rivarola comenzó a trabajar a mediados de la década de 1990. “Estuve un año en Ingeniero y 20 en Racing. Es mucho tiempo, vi pasar muchas camadas y jugadores que hoy están en Primera. Comencé cuando se fue Abelardo (Carabelli) y en ese momento se trabajó muchísimo, se hicieron cosas lindas y se lograron títulos. Fue una etapa muy linda para el Club y para mí, y hoy cuando me cruzo con aquellos chicos nos acordamos de los viajes y lo que vivimos”, apunta.
Como profesional, “lo más lindo del fútbol formativo es que es el momento justo para aprender a jugar y ser lo más completos posible. Nosotros tratamos de darles las herramientas para que lleguen a eso”, enfatiza.
Pero a la vez recalca la importancia de “darles apoyo también en lo personal”. “El resultado deportivo es anecdótico, nosotros queremos que lleguen a disfrutar del fútbol y que sean buenas personas”, suma.
A lo largo de sus años de experiencia, Gustavo Rivarola advierte “que hay un cambio en la relación con el fútbol y los chicos”.
“Como le pasa a La Madrid pasa en otras ciudades: la tecnología puede ser muy buena en algunos aspectos pero en otros no tanto. Antes había una canchita en cada barrio y eso hoy no ocurre. Pasaba que después de cada entrenamiento se iban al potrero, se jugaban los barriales incluso en las localidades. Eso hoy se ha perdido”, indica.
“Pero al contrario de eso, la falta de las canchitas, hoy los clubes han sumado más entrenamientos y profesores preparados para que el chico vaya aprendiendo”, valora.
“Hay momentos para todo. Para estar con la tecnología, con su familia, con sus amigos pero también pasar la infancia en un club da identidad y hacen algo que les gusta, que es jugar al fútbol”, concluye Gustavo Rivarola.



