AjedrezEntrevistasMas Deportes

Gerardo Santopietro: “No sé si yo encontré al ajedrez o fue al revés”


Gerardo Santopietro vivió y vive su vida ligada al ajedrez. El actual director de la Escuela “Aldo García Labandal” habló con MODO PEDAL, contó cómo es su afición al deporte y cómo se ha desarrollado en Bahía Blanca, ciudad en la que se afincó y en la que sigue ligado a la disciplina.
“La Escuela está a punto de cumplir 8 años. En 2017 me vine a Bahía y la idea era continuar vinculado al ajedrez. En ese entonces el club de acá no estaba tan activo y se me ocurrió la idea de llevar la posibilidad de la enseñanza en distintos espacios”, detalló.
“El nombre de Aldo surgió casi de inmediato. El ajedrez de La Madrid siempre fue muy fuerte y me pareció acertado que conocieran su trabajo porque él creo grandes jugadores, un ambiente sano y una enseñanza muy buena”, explicó sobre la elección de la denominación del espacio que dirige y que recuerda al ex responsable de la Escuela de La Madrid.
“La Escuela está muy bien. Gracias al auspicio de Protegen Soluciones Integrales pudimos hacer actividades de primer nivel y fue un impulso muy grande. Además de las clases tuvimos torneos muy competitivos, vino casi el equipo olímpico completo y se jugó el match entre Sandro Mareco y Faustino Oro”, repasó Gerardo Santopietro.
Con respecto a las futuras actividades, anticipó que “estamos organizando un torneo tenemos tres tableros GT que se usan en la elite y sirve para transmitir jugadas en vivo. La idea es sumar más propuestas con clases presenciales y online”.

Entre la naranja, caballos y alfiles   

“Bahía Blanca tiene una historia muy rica con el ajedrez. El Círculo tiene más de 90 años y en el ´70, antes de que fuera campeón Mundial, Bobi Fisher estuvo jugando acá. Después hubo años de estancamiento en cuanto a la enseñanza y se dio la coincidencia que en 2017 la que ahora es mi esposa (Natalia) había arrancado y me sumé”, reveló Gerardo Santopietro sobre cómo es el vínculo de la ciudad portuaria con el deporte y cómo logró desarrollarse en ese contexto.
“Cuando llegué a Bahía Blanca comencé a trabajar en una cooperativa de servicios y empecé a publicar que daba clases. Me llamaron en escuelas y personas particulares”, agregó.
“El ajedrez siempre predominó en mi vida, no sé si yo encontré al ajedrez o fue al revés. Muchas veces uno tenía otras expectativas pero volvés al lugar donde parece que haces bien las cosas”, contestó sobre su relación con la disciplina.
“Siempre estoy volviendo. Parece que estoy hecho para esto”, confesó entre risas Gerardo Santopietro.
“Para muchos el ajedrez es un pasatiempo, una herramienta para tener un recreo y cortar el tiempo. Es un escape al día a día. Acá hay un bar que se llama Bahía Chess que hacen jornadas de música y se ponen a jugar al ajedrez”, marcó sobre el vínculo de la ciudad con el deporte-ciencia.

La pandemia y el ajedrez

Aunque el ajedrez en línea se juega desde principios de los años ´90, a partir de la pandemia hubo una revolución y cada vez hay más competencias virtuales.  
Para Gerardo Santopietro la imposibilidad de competir de manera presencial en las épocas donde el Covid y el distanciamiento social eran la norma “fue un impulso muy grande porque se hizo muy popular”.
“Podías jugar online mientras en muchos todo estaba paralizado. Además apareció la serie “Gambito de Dama” y se involucró más gente. También se dio lo de Faustino Oro que es el segundo GM más joven de la historia”, marcó.
Jugar online “te permite estar constantemente en actividad, llama mucho la atención pero a los chicos ven el tablero, prueban y se enganchan. No sé el motivo pero destaco los valores que te da el ajedrez: el respeto y mantener la misma actitud así ganes o pierdas. Además sacás a los chicos de las pantallas y los mantenés en silencio”, enfatizó.
Sobre las edades en los que se empieza a jugar el profesor subrayó que “hay chicos chiquitos y grandes, el ajedrez es para todos. No hay un público específico. El que quiera aprender lo va a hacer. Con que le guste es más que suficiente”.
“El ajedrez es para todos. Una vez que aprendes es para toda la vida. Hay familias enteras que han jugado”, concluyó Gerardo Santopietro.