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Un partido especial y lo mítico

MODO PEDAL habló con la Licenciada en Sociología María Emilia Pérez sobre cómo impacta el partido entre la Argentina e Inglaterra por la semifinal del Mundial. La carga emocional y las costumbres.
“En este partido hay una carga emocional especial, sumado al hecho de estar en una semifinal, que sería el último Mundial de Messi y de este grupo de jugadores que tanto carisma y amor despierta”, comienza diciendo la profesional lamatritense y ahonda: “está cargado emocionalmente por la historia y por más que lo jugadores no hayan vivido se la contaron y aprendieron la historia en relación a Malvinas y la guerra, y a Inglaterra que toma una posesión ilegal de nuestro territorio”.
“Está muy bien que el Técnico y los jugadores digan que hay que tomarlo como un partido de fútbol. Se hace para cuidarse porque esto que de por sí es una carga emocional y hay que evitar que no se sobrecarguen”, analiza.
Igualmente Pérez admite que es difícil abstraerse del contexto “por la transmisión de la mística y de las canciones donde se habla de los “pibes de Malvinas”, por ejemplo”.
Despojada de la cuestión profesional, la Licenciada marca que “es un partido particularmente fuerte pero vamos a estar con el aguante, con nuestra pasión y nuestra idiosincrasia. A los argentinos nos caracterizan con las pasiones y los amores populares”. Por el contrario subraya que “el amor de los hinchas motiva a los jugadores y no lo viven como un peso”.
“Es imposible romper la lógica de la pasión, está en nuestro ADN y en el mundo nos reconocen así. Sí es bueno encontrar mensajes que nos hagan parar y no mezclar, y pensar que es un partido que hay que disfrutar”, sostiene María Emilia Pérez y concluye: “lo que es popular y con las lógicas de las masas es bastante inexplicable del orden. Lo sentimental, la emoción y la pasión no tienen explicación lógica”.

Gratificación emocional

“Las cábalas son del orden de lo místico, no tienen explicación. Ves científicos que están regidos y atravesados por lo asible y de repente lo ves tocando la luz tres veces como cábala. Es aferrarse a algo superior”, marca María Eugenia Pérez.
“Está ligado a creer en algo más. Lo hacemos todos y se liga a la creencia que hay algo por encima: un santo o lo que sea. Lógicamente no es entendible cómo funcionaría atar un trapo pero no hay una explicación desde el raciocinio. Es aferrarte a algo más, depositar tu esperanza y deseos en algo que está por encima”, enfatiza.
Para La Licenciada Pérez, “en momentos como este donde hay mucho puesto en el deseo de querer que suceda, se pone energía y motivación. Es agarrarse de donde se pueda y es contagiosa. Es depositar nuestro deseo en algo que está encima de nuestro poder y los que resuelven son los jugadores”.
La especialista marca que “en Argentina, por las situaciones que atraviesa, está buenísimo a aferrarse a estas alegrías” y resaltó que las manifestaciones “no son contra nadie, son una expresión, es poder descargar un poco de tensión porque vivimos estresados y preocupados, y estos eventos nos dan sensación de unidad, de ser parte de lo mismo. Es un momento de identificación con el país y nuestra historia, y eso es gratificante emocionalmente”.