Gracias totales
Duele, claro que duele perder. Nadie tiene preconcebido la derrota, aunque sea parte del juego. Pero también es para valorar, más allá de la final, el trabajo que se ha venido haciendo en la Selección Argentina desde 2018 en adelante.
La derrota ante España parece marcar el cierre de un ciclo, el propio DT Leonel Scaloni dejó en duda su continuidad luego de diciembre, y Leo Messi tiene 39 años, y más allá de que sea un competidor innato el tiempo pasa para todos los seres humanos. Claro que los dos tienen -al menos es lo que se ve desde afuera- ambiciones deportivas y seguramente pueden seguir compitiendo en el máximo nivel.
Objetivos siempre hay: la Copa América de 2028 y el comienzo de la eliminatoria de cara a la cita mundialista 2030.
¿Qué se le puede reprochar a la selección? Nada. Sí se podrá analizar lo que dejó el partido con España y la derrota 1-0 pero más allá de eso no se puede cuestionar a un equipo que dio muestras de carácter y de juego. Según las estadísticas oficiales de la FIFA, fue el tercer equipo con más goles en el Mundial con 19 tantos, fue el segundo con mayor cantidad de pases completados y Messi está en el podio de los jugadores con más gambetas completadas.
Al margen de lo que sucedió en el Mundial de EEUU, México y Canadá, por varias razones la Scaloneta logró una identificación directa con los hinchas, por eso, a pesar de la derrota en la final, la gente salió a celebrar.
Los argentinos somos exitistas por naturaleza -a veces exacerbada también por el periodismo- pero esta vez se debe dar un reconocimiento a un equipo que nos regaló muchas alegrías.















