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Marcelo Vidal: “Hay que pensar y planificar para el futuro de los chicos”

Marcelo Vidal es un habitúe del fútbol. Ex jugador, tuvo pasos como entrenador en Juventud, Racing de Líbano y Barracas. Habló con MODO PEDAL para dar su visión sobre la actualidad del torneo vernáculo e insistió que “hay que prepararse y como comunidad tenemos que pensar en hacer todo lo más profesional posible”.
Vidal se declara como “un apasionado por el fútbol” y asegura que si no hubiera sido veterinario hubiera seguido ligado al deporte.
“Me tiene muy atrapado y no me di cuenta de lo que me gustaba trabajar en el futbol hasta que lo dejé. Me gustaba practicarlo y entrenar pero dejé por cuestiones de trabajo y familiares, tenía 24 años. Intenté retomar con La Colina pero jugué poco y dejé”, repasa.
Vidal marca que “siempre estuve relacionado porque mis hijos jugaron y entonces los acompañaba. Anduve casi 30 años con ellos en las canchas”.
“Cuando comencé a  dirigir fue con cara como piedra porque el primero fue Juventud y tuve suerte porque salimos campeones pero fue desde el amateurismo y las ganas de hacer algo. Cuando me lo propusieron mi primera respuesta fue “ni loco”, después lo repensé y acepté. Tuve errores pero sirvió para aprender y prepararme”.
En ese contexto el DT subraya la importancia de los cursos aunque “después te puede ir bien o mal pero hay que prepararse”, enfatiza.

Del pizarrón a la cancha

Ya adentrándose en el meollo de la charla, Marcelo Vidal sostiene la importancia de prepararse no solo los jugadores o los técnicos. “Como comunidad futbolística hay que pensar en hacer todo más profesional posible, desde la dirigencia para abajo porque el fútbol demanda eso”, subraya.
“Hay que estar preparado, estudiar para transmitir. Como pasa en cualquier ámbito”, recalca luego.
“Hay que prepararse. Cuando empezas a estudiar te agarra hambre y querés ejecutar, probar y ver de qué se trata todo lo que hiciste en los cursos donde se aprende mucho y nunca vas a terminar de aprender de todo”, señala y aunque coincide que “en el vestuario se aprende mucho, lo teórico también es muy importante. El día a día es inmejorable y es lo que te da el crecimiento porque te encontrar con realidades y grupos humanos distintos. El crecimiento pasa por estar en la cancha pero también por la preparación previa”, redunda.

-: ¿Son difíciles de convencer a los jugadores?
-: Cada Técnico tiene sus armas pero el intento tiene que estar.
No podemos pretender que entrenen como en otras ciudades pero la responsabilidad es tratar de llegar lo que más que se pueda al profesionalismo porque sino después viene la frustración.
Es cierto que muchos vienen de trabajar y se rompen entrenando pero después llega la frustración porque se deja mucho y no se puede dar el 100 por ciento.
Hay que convencerlos a los jugadores que siempre pueden dar más a pesar de todas las contras: el amateurismo, el trabajo la ventaja es que nos conocemos y podemos “lidiar” con ciertas cosas, y sabemos hasta dónde exigir porque hay de todo, hay gente que le gusta entrenar y a otros no convencerlos de que estén lo más cerca del profesionalismo desde lo técnico, lo táctico y de otras cuestiones, pero desde chiquitos.
-: ¿Cuánto ha cambiado la relación de los jugadores con el fútbol?  
-: Antes el chico iba de la escuela y al potrero y ahora no sucede.
Está bueno que el fútbol femenino comience desde escuelita porque arrancan bien desde abajo y es más fácil amoldarlas.
A los jugadores hay que inculcarles el fútbol desde la infancia. Tenemos el doble desafío porque nuestra infancia era la escuela y la pelota porque había millones de lugares para armar un picadito y no estaba la tecnología como está hoy.
No había tanta oferta para entretener a los chicos por eso tenemos que mostrarle el futbol y cautivarlos.
Hay muchos que están en otros deportes porque encontraron en esos el profesionalismo que el fútbol no se los está dando porque el chico quiere ver y hacer lo que hace su ídolo. Ven los materiales y ejercicios, lo maman mucho y eso hay que entenderlo; cautivarlos y arrimarlos lo más posible al profesionalismo.
-: ¿Cómo se logra eso?
-: Tenemos que estar convencidos que se puede lograr. Se necesita un proceso porque si no tenes un tiempo y no se logran resultados se frustran y el hincha demanda.
Hay patrones de lo que ocurre y salvo que baje algún iluminado hay que convencerse que se necesita paciencia, capacitarse y planificar. Armar proyectos desde escuelita a Primera y que haya un hilo conductor.
El jugador acepta el cambio, está predispuesto a un trabajo distinto, especialmente los jóvenes porque hoy entras a cualquier lugar y vez que hay una forma distinta de entrenar.
Antes solo se corría y poco futbol, ahora es distinto los clubes necesitan material porque sino no hay forma para innovar.
Hay que pensar y planificar para el futuro de los chicos y que puedan tener la misma posibilidad de alguien que nació en otra ciudad porque está todo globalizado y tienen la posibilidad de irse a probar a otros lugares.
No es dejar el amateurismo pero sí pensar y buscar la posibilidad porque son todos diamantes en bruto.
Hay que darles las mismas herramientas, que le enseñes y trabajes lo mismo que alguien en un club importante.
Estamos en ciudades re futboleras y por momentos pareciera que es mala palabra la competencia y la profesionalización pero nos hemos quedado en el tiempo. El que se preparó lo sabe y no es cualquier persona el que está preparando al chico, al que tendrá la posibilidad de llegar y al que no.
Incluso en la Liga los dirigentes tienen que estar preparados. Hay que agudizar el ingenio para funcionar y hay que estar preparado y más para mejorar el futbol

De la cancha al escritorio:

En otro tramo de la charla con MODO PEDAL, Marcelo Vidal analizó la situación de los torneos de la Liga Lapridense de Fútbol.
Al respecto consideró que “es un campeonato casero donde ya se sabe quién va a agarrar algo y los demás están en la cola. Hay que hacer un cambio en serio, con dirigentes que piensen en nivelar para arriba”.
“El interligas es lo mejor más allá de los costos la competencia es una manera de incentivar a los jugadores. Cuando empiezan a prepararse entran con otra cabeza. Quizá nos vaya mal al principio pero después se compite de igual a igual. Para hacerlo hay que mejorar mucho desde el entrenamiento serio, de planificar porque lo artesanal no va más”, agrega.
“Un torneo chiquito como este no tiene que existir, hay que apuntar al regional. Este formato solo debe ser para el verano, como forma de darles continuidad a los jugadores pero el chico no existe más”, subraya Vidal.
“Los dirigentes no hablan con los jugadores que se cansan de ver a quién le vas a ganar o no. Están cansados de verse las caras y quedan las picas porque se crucen 20 veces al año”, indica.
“Hay que córtalo de raíz. Hay que barajar y dar de nuevo. No sé si sirve seguir en esta línea, no se sabe para dónde agarrar”, analiza.
“Hay que ser lo más profesional porque el fútbol lo demanda. El fútbol de hoy es muy físico y si no estás al 100 por ciento casi no sirve. Hay que hacer mucha docencia con el cambio de mentalidad. Cuando lo charlas con los dirigentes lo entienden pero no le encuentran la vuelta a lo económico que tiene un peso pero a veces es por tranquilidad. Hay que cambiar un monton de cosas, no sirve meter parches”, concluye Marcelo Vidal.