Nutrición deportiva: “No hay que eliminar alimentos sino aprender a combinarlos”
La Licenciada Soledad Bertolotto habló sobre los fundamentos de la nutrición deportiva. Su importancia para las personas y cuáles son los errores que se cometen. La profesional insistió en “no hay que eliminar alimentos sino aprender a combinarlos” y dio tips para mejorar la calidad de vida y las prácticas.
En ese sentido aclaró que la nutrición deportiva “es tanto para las personas que son competidores de elite como para aquellas que entrenan sin llegar a competir”.
“Nos ayuda a buscar la cantidad de nutrientes que el cuerpo necesita para entrenar mejor, para rendir mejor en el deporte y para recuperarnos mejor”, enfatizó la profesional. Además rescató que “cuando uno hace deportes, si se está bien alimentado, se corren menos riesgos de lesiones y si ocurre, la recuperación va a ser mucho más fácil”.
A la hora de plantear errores comunes en los planes, Bertolotto recalcó que “no nos tenemos que basar solo en las proteínas, la idea es que la alimentación sea variada porque el cuerpo necesita todos los nutrientes”.
En ese contexto señaló que en el inicio de los planes “generalmente se sacan los hidratos de carbono, que son fuente de energía y permite el desarrollo de la masa muscular” pero aclaró que por el contrario “hay que combinarlos pero para eso hay que saber cuál es nuestra composición corporal, cuáles son los objetivos que se buscan y teniendo en cuenta los entrenamientos”,
En esa misma línea la licenciada subrayó que “cada dieta va a ser individual” y ese punto es clave para lograr los resultados.
Por otro lado indicó que “no hay que eliminar alimentos sino aprender a combinarlos, teniendo en cuenta las veces que se entrena, qué deporte se hace, la intensidad y la frecuencia, y la edad de la persona”.
En ese sentido puntualizó que “no es lo mismo que el deportista tenga 18 que alguien de 60 años. En cada edad se buscan diferentes objetivos por eso la alimentación siempre tiene que ser equilibrada”.
Plan Vs. resultados:
“A los hábitos alimentarios hay que incorporarlos de a poco y sostenerlos en el tiempo”, subrayó la Licenciada Soledad Bertolotto y mencionó que “si se hace todo de una y en poco tiempo, te enloquecés y dejás”.
Habló de la importancia de las evaluaciones previas, de la incorporación de líquidos y de cambiar hábitos alimentarios. Recomendó incorporar frutas y verduras. “El cambio debe se paulatino. Uno quiere todo ya entonces se deja todo de una y es un error. Hay que mantener el equilibrio y priorizar lo que nos conviene, el resto viene solo”, enfatizó.
“Hay que ordenarse”, subraya y explica: “el cuerpo es como el auto, sin nafta no funciona. Si se entrena en ayunas no vas a tener mucha energía porque el cuerpo constantemente la está gastando: cuando está en actividad, cuando descansa y requiere un extra para el entrenamiento, si vas sin nada por ahí te sentís mal y hasta te podés descomponer; lo que yo recomiendo es comer algo aunque sea chiquito y liviano, y después del entrenamiento desayunás bien”.
“Lo que no hay que hacer es dejar de una de comer todo lo que me gusta y empezar a entrenar de golpe porque seguramente no lo vayas a poder sostener en el tiempo porque te vas a cansas y te aburris. Lo que no se puede sostener en el tiempo conlleva al “rebote”, por eso hay que pensar en planes a largo plazo”, añade Bertolotto.
“Hay que concientizarse que hay cosas que no van más y que pasaron de moda, como el hecho de no comer o esperar a que te duela la panza por el hambre. Es normal tener hambre y no está mal, lo que sí hay que elegir qué como; no es lo mismo comer una manzana que dos facturas”, profundiza.
“Los tiempos entre comidas por lo general son de tres horas pero depende de la hora que entrenes, por ejemplo, si entrenás tipo 7 y cuando volvés desayunas ya no necesitás la colación de media mañana y tirás hasta el almuerzo. El tema es que muchas veces hacemos solo dos comidas al día y no te alcanza con un plato, por eso hay que aprender a elegir lo que se come”, apunta la especialista.
“Otro tema que se plantea es la cuestión de las harinas pero en realidad lo que hay que dejar son las malas como ser las facturas, los productos de pastelería o los snacks pero un plato de arroz mezclado con verduras está perfecto”, ejemplifica.
Con respecto al mate, la Licenciada Soledad Bertolotto sostiene que “cuando es amargo con edulcorante ayuda a contar como líquido. Lo que no está bueno es que sea solo por eso hay que consumirlo con una fruta, una barra de cereal o hasta con un huevo duro. El mate es bueno porque es líquido y la hidratación es fundamental”.


