“Semana del Cross”, el detrás de escena
Desde el viernes pasado, una veintena de pilotos participan de la XI “Semana del Cross”. El encuentro, impulsado por Damián Lestarpe, tiene como fin reunir a los amantes del parapente para que disfruten uno de los mejores lugares de la Argentina para hacer vuelo libre. Pero General La Madrid se termina convirtiendo en un lugar de amistades y charlas interminables sobre el deporte.
“Se despiertan y se acuestan hablando de parapente, solo falta que sueñen con el parapente”, bromea el “Flaco”.
Y en parte sucede eso porque el volar es una excusa para que los amantes del deporte se reúnan otros tan fanáticos como ellos y se vayan tejiendo historias alrededor de una vela, de una mesa, de un mate o una cena.
En esta ocasión son pilotos de distintos puntos de la Argentina pero también de Uruguay y Brasil los que disfrutan del cielo lamatritense.
Buena onda
Alejandro Mauas es uno de los asiduos concurrentes a la “Semana del Cross”. “La Madrid es como la meca y Damián es un referente, es como Ariel Ortega, es un genio y tiene muy buena onda”, compara este fanático de River que salió hace varias semanas para llegar.
“Lo que más me atrae por el excelente clima y la posibilidad de volar distancia. Se está atento a las condiciones de vuelo pero más allá de eso es la camaradería”, confiesa.
“El disfrute pasa por algo difícil de explicar. Soy fanático del futbol y cuando me preguntan no sé cómo explicarlo, hay que vivirlo. Cuando empecé a volar decía “qué hago acá”, yo le tenía miedo a las alturas pero cuando salía a volar ya quería volver… es una libertad impresionante, la cabeza se te apaga y todo lo que tenías se fue”, contesta a MODO PEDAL sobre qué pasa cuando está en el aire.
“Salí hace 40 días. Era algo que venía pensando hace mucho tiempo. Armé una casa rodante con la idea de vivir un poco más nómade con mi perro que me aguanta en todas. Acomodé mi vida, mis hijos son grandes y fueron ellos los que me ayudaron en lo emocional. Empecé a ir a los despegues, si lo vez en línea recta son 500 kilómetros pero hice muchos más y me llené de historias”, revela sobre cómo fue su llegada a General La Madrid.
“Cuando salí lo hice con miedos e inseguridades de no conocer. Sabía que me iba a gustar pero qué pasaba sino me gustaba… alquilé mi departamento, estuve un par de semanas en lo de mis papás y ahí agarré la ruta; nunca había dormido en una casa rodante, nunca había estado tiempo tanto en la ruta y era todo incertidumbre, y el ser humano, todo lo que no puede controlar, le da miedo e inseguridades, y eso es lo que me pasó al principio pero ahora ya estoy acostumbrado”, cuenta sobre su modo de viaje.
“No sé hasta cuándo me quedó, me voy a quedar hasta que Damián (Lestarpe) me eche porque es un lugar donde disfruto mucho y donde aprendo mucho. Venía con vicios de vuelo y Damián, con tres tips me ayudó muchísimo y logré dar el salto”, señala.
“Damián es un genio y es lo que hace a este lugar distinto porque con buena onda y con algunas charlas hace que todos podamos crecer. Y eso es lo que más me gusta porque no hay maldad ni hay competencia, esto es sano… muchos nos hicimos amigos y nos juntamos a charlar y comer, y de paso volar”, cierra Alejandro Mauas.
Volver a intentar
Bárbara es de Tres Arroyos. “Conocí La Madrid a través de amigos que vuelan en Tandil y me recomendaron conocer a Damián Lestarpe para hacer el curso porque es un referente”, dice sobre cómo se sumó a la “Semana del Cross”.
“La primera experiencia de volar fue en Iquique, la sensación fue buena pero el piloto tuvo un error en la silla e iba colgada. Pero después vine con Damián y fue otra cosa totalmente diferente”, comenta la mujer, que hace sus primeras armas en el encuentro lamatritense.
“Siempre, desde chica quise volar pero apuntaba a los aviones. Fui mamá joven y quedó truncado. Además, en mi época, las mujeres no teníamos mucho espacio en el vuelo”, menciona sobre su afición.
“Yo estaba viviendo en el sur y allá el parapente está muy de moda, se está practicando mucho y cuando supe que acá podía hacerlo me entusiasmé con la posibilidad de hacer el curso de piloto”, contesta cuando MODO PEDAL le pregunta por qué se volcó hacia el deporte. Y suma: “me gustan los deportes extremos, también hago escalada. Te genera adrenalina”
“Iquique es icónico para el deporte, es en la playa norte de Chile; despegas de una plataforma y el vuelo es corto, unos 15 minutos, dependiendo de las térmicas. En llano por ahora he volado poco tiempo pero la idea es hacer el curso para poder hacer distancia”, compara
“En el cielo se genera adrenalina me siento muy bien. Se siente una libertad increíble”, cierra Bárbara sobre lo que es para ella estar en un parapente.











